Arte y democracia

nace como resultado de la decisión de los artistas Franco Berardi, Manuel Rivas,
Remedios Zafra, Rosa de Couto, Esther Pizarro y Javier Hontoria, de convocar un encuentro público para
tratar el papel que hoy en día juega el hecho artístico en las sociedades abiertas.
La base de este encuentro era tratar dos ideas fundamentales: por una parte, la defensa de la
actividad artística en las sociedades democráticas; y, por otra, la defensa de los derechos de autor
de los creadores visuales ante las rápidas y agresivas transformaciones socio-económicas de la
actual sociedad digitalizada y globalizada.
El Derecho de autor, producto de la Revolución francesa y de la Ilustración, está inserto en el
corazón mismo de la democracia moderna y bajo las amenazas de las transformaciones de la
actual sociedad tecnológica. La responsabilidad pública sobre el Patrimonio afecta también al
reconocimiento de los artistas como generadores de patrimonio contemporáneo.
Una sociedad democrática es una creación social de aportaciones libres que encuentra en los
autores su expresión más activa. El arte es un hecho social, tiene una dimensión colectiva que
materializa los emblemas de las metamorfosis y cambios de la época.