Un día

Cruzar una calle es entrar en otro mundo. Imagínate que un día cualquier estás en la calle, parado frente a un paso de cebra, y de repente, las rayas negras y blancas se retuercen para convertirse en una puerta a un mundo completamente distinto. Del otro lado de la calle un barrio maravilloso aparece delante de tus ojos. Prepárate para disfrutar al máximo una aventura muy diferente, no tengas miedo!